Carlos y Sara Salazar

Carlos y Sara Salazar

Tampa, FL

Carlos y Sara Salazar, de Lodi, NJ, están muy familiarizados con los conceptos de libertad y oportunidad. Los padres de Carlos inmigraron a los EE. UU. de Colombia y los padres de Sara emigraron del Perú.

Ambos viajaron a los EE. UU. en busca de un futuro mejor y un nuevo comienzo. Su determinación de hacer lo necesario para darles a sus familias la oportunidad de un futuro más brillante fue un gran ejemplo para Carlos y Sara, y eso fue lo que los trajo a Primerica.

Visiones de Éxito

"Crecí viendo a mis padres trabajar duro, pero aún así costaba mucho llegar a fin de mes con lo que ganaba mi padre en la fábrica", dice Carlos. "Sabía que si quería una vida mejor, necesitaba encontrar una ocupación que me permitiera generar independencia financiera para mí y mi futura familia".

Al principio, Carlos dice que vio cómo la gente "famosa", como las estrellas del deporte y los actores, podían básicamente tener su futuro asegurado. Pero a medida que creció, ideó un plan más práctico: ir a la universidad, obtener un título en finanzas y hacer su fortuna en Wall Street.

Al igual que Carlos, Sara también vio a su familia trabajar duro, pero su experiencia fue un poco diferente. "Mis padres vinieron aquí para abrir un negocio de contabilidad fiscal", explica Sara. "Mi padre me enseñó que el éxito (y la libertad, en última instancia) se logra como propietario de un negocio, no como empleado".

Una carrera de tiempo completo

Unos años más tarde, Carlos trabajaba infelizmente en el mundo corporativo mientras su futura esposa, Sara, asistía a una escuela de arte. "Yo trabajaba en el negocio de la música", recuerda Carlos. "La experiencia no fue como yo la había imaginado. Había hecho lo que creía que debía para lograr el éxito, pero me di cuenta de que sacrificar mi tiempo y trabajar duro para ayudar a otra persona a tener éxito nunca iba a resultar en el tipo de éxito que yo quería para mí mismo".

"Sin embargo, Primerica era diferente" continúa diciendo. "Aquí, el tamaño y el éxito de mi negocio depende totalmente de mí y de mis esfuerzos. En Primerica, estoy construyendo mi propio negocio y trabajo duro para tener el mayor éxito posible. Aquí el éxito de mi negocio depende de mi esfuerzo y mi voluntad de trabajar duro".

Éxito para el futuro

Hoy en día, los Salazar son padres de dos niños. Gracias a Primerica, Carlos y Sara saben que sus hijos verán de primera mano cómo es el éxito, y que esas experiencias serán el combustible que sus hijos necesitan para forjar sus propios e increíbles futuros. "Este negocio me ha ayudado a establecer mis prioridades. Poner a Dios primero, luego la familia y después el negocio. Cuando era niño, quería ser famoso, pero ahora sé que el verdadero éxito surge de concentrarse en las cosas correctas de la vida personal y también en marcar una diferencia en la vida de otra persona, y este es el ejemplo que estamos dando a nuestros hijos gracias a nuestro negocio de Primerica", dice Carlos.

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